Volvemos muy pronto
Estamos preparando algo especial. La tienda estará disponible de nuevo en unos instantes. Gracias por tu paciencia.
Estamos preparando algo especial. La tienda estará disponible de nuevo en unos instantes. Gracias por tu paciencia.
Hecho a mano
en España.
Para siempre.
Cada pieza nace en nuestro taller de Caravaca de la Cruz. Esparteñas, coronas y complementos cosidos a mano, una a una, para los días que se recuerdan toda la vida.
Piezas que pasan
de armario en armario.
Cada día especial
tiene su pieza.
Esparteñas de ceremonia cosidas a mano, en blanco roto y marfil con flores de seda y encaje, sobre suela de yute trenzado.
El look completo de ceremonia: esparteñas, capazo, guantes y complementos a juego, en rosa empolvado o agua menta.
Coronas de flores de tela y detalles nacarados, cosidas a mano para coronar el día más especial.
El día de mi hija,
de pies a cabeza.
«Las compré para la comunión de mi hija mayor en 2019. Las acaba de estrenar mi pequeña en la suya. Siguen perfectas.»
«Llegó envuelta como un regalo de joyería. Mi hija las quiere usar todos los días desde entonces.»
«Tengo una boutique pequeña en Madrid y llevo cuatro años con la colección. Las clientas vuelven.»
Cuando una niña se mira por primera vez con su vestido de Comunión, lo primero que ve son sus pies. Por eso llevamos cincuenta años poniéndoles esparteñas que no se rompen, que no aprietan, y que se guardan después en una caja, en un armario, durante muchos años.
Trabajamos con esparto, lino, encaje y flores de seda. Nada de plástico escondido. Cada pieza pasa por nueve manos antes de salir del taller.
Confección 100% artesanal en nuestro taller. Sin intermediarios, sin fábricas externas.
Esparto, lino, algodón y flores de seda. Materiales que envejecen bien y se guardan de recuerdo.
En todos los pedidos superiores a 70€. Llegamos a toda España en 24-72 horas.
Siete horas
por cada par.
El esparto se trenza primero. Luego se cose la suela a mano con hilo encerado. Después se monta el ribete de algodón, se posan las flores una a una, y se cierra con la cinta de tobillo. Si una pieza no encaja bien, vuelve al principio.
«Es un calzado para un día concreto, pero está hecho para acompañar muchas ocasiones más. Lo cosemos pensando en eso.» — Juana Sánchez, fundadora